La teta que asusta

Publicado por Héctor Huerto Vizcarra el 5 de marzo del 2009

Sin embargo, en la película nos encontramos con personajes poco profundos, estereotipados, y con licencias creativas que se confunden con algunas recreaciones controversiales de nuestra “realidad”, porque carecen de sentido práctico dentro de la trama. . ...

Batallas por la memoria: a propósito de un museo, la historia y la violencia política

Publicado por Héctor Huerto Vizcarra el 8 de marzo del 2009

Todo se inicia con una donación que quiso ser un museo y un Presidente que negó tal inversión para ese fin. Esto sería el resumen, dejando de lado los nombres propios que podrían entorpecer el debate. Como consecuencia de ello, se generó un amplio intercambio...

La escritura de los idiomas indígenas en el Perú y México (II)

Publicado por José Luis Igue el 7 de setiembre del 2008

Como decíamos, una de las cosas que llama la atención al comparar la historia colonial del Perú y de México es que, en México, los idiomas indígenas hayan ido retrocediendo en favor del castellano, a pesar de que estos idiomas fueran incorporados a la burocracia colonial de manera frecuente. Todo lo contrario se dio en el Perú colonial...


Por Nayib

El luctuoso enfrentamiento entre las fuerzas del orden del Estado y pobladores provenientes de las etnias amazónicas, acaecido el 5 de junio del presente año en la selva peruana, produjo el macabro resultado de, hasta ahora, 34 fallecidos de ambos bandos. Post muertes, el gobierno esgrime entre las explicaciones sobre las causas del hecho el restablecimiento del principio de autoridad y el orden público; es decir por razones de Estado.
Si nos trasladamos a los inicios de la era moderna, siglo XVI, ya en El Príncipe (1538) de Nicolás Maquiavelo se encuentran soluciones para casos de la acción política en los que no paran mientes acerca de la justicia, ni de la moralidad, sino en que son soluciones, porque el fin todo lo justifica. Estas razones algunas veces surgen de una maldad perfeccionada y deliberada en la que todo está planeado y nada queda librado al azar. Es más, en importantes enciclopedias podemos encontrar que “...no debe admirar que los políticos del siglo XVI tuviesen los libros de Maquiavelo en tanta estima, que muchos los llevasen siempre consigo”.[1]
Trasladémonos a un sonado hecho de la historia:

EL VIRREY FRANCISCO TOLEDO Y SU SENTENCIA CONTRA EL ÚLTIMO INCA DE VILCABAMBA

En 1572, la historiografía marca un hito culminante del periodo de 50 años de resistencia incaica contra la conquista española: La ejecución del último Inca de Vilcabamba, Tupac Amaru I.
Este magnicidio adquiere un carácter especial porque para los Incas fue el fin del Imperio y para España la consolidación del poder político administrativo.
El cronista conventual padre Antonio de la Calancha, relata que el Virrey Francisco Toledo no bien piso suelo peruano intentó reducir a Tupac Amaru I por medio de artimañas primero y haciéndole la guerra después, en venganza por su rebeldía. En 1572 se inicia la campaña en la ciudad del Cuzco. Organizó una fuerza de 250 hombres al mando del capitán Martín García de Loyola y distribuyó sus fuerzas en vanguardias, apoyadas por arcabuceros y artillería. Como medida de engaño darán la voz que se dirigirían a Chile par perpetrar la sorpresa e iniciar una operación de cerco al último reducto de los Incas. Los oriundos se defendieron empleando galgas y pequeñas formaciones al mando de los guerreros Atahualpa y Curipaucar que armados con lanzas, macanas y flechas, entablaron la Batalla de Coyaochaca; pero no pudieron contener a las huestes españolas. Tupac Amaru se entrega a los españoles y es conducido al Cuzco junto a su familia y seguidores. “Sentenciole el Virrey a muerte, [Tupac Amaru] aclamó a la república, no valió su ruego; pidió el Inga le desterrase a España, que el iría a ser page de nuestro Rey; enternecía a todos su demanda, i no medró nada con el Virrey su suplica.” El obispo Fray Agustín solicita la piedad de Toledo de manera infructuosa. “El virrey si se conmovió no se dejó vencer, diciendo, que así convenía al servicio del Rey…O a cuantos nobles a endurecido el corazón la pestilencial razón de Estado, veneno de las monarquías, con engaños de comodidad, i cuchillo de las conciencias en manos de la conservación.”
La importancia del hecho y sus efectos debió ser meditado largamente por el virrey Toledo, pues esto constituía un duro golpe que junto a medidas complementarias significaban la fundación de la era “en orden” post-toledana.
El último Inca de Vilcabamba es ejecutado en gran ceremonia en la plaza de armas del Cuzco. El padre A. de la Calancha describe así este triste suceso:
“El amor de los Indios era grande, las lágrimas de todos muchos, i la confusión lastimosa, pidieronle los religiosos les mandase callar, i con una majestuosa severidad alzó el brazo derecho con la mano abierta…i al punto callaron todos de manera…El Virrey que lo estuvo mirando desde una ventana, aunque encubierto, i los españoles quedaron admirados de tal obediencia, i los indios rendidos a tal mandato”.

Bibliografía

1. CALANCHA, Antonio de la. Crónica moralizadora (1630). 6 vols. Transcripción, estudio crítico, notas e índices de Ignacio Prado Pastor. Lima: Imp. De la Universidad de San Marcos, 1974.
2. BRADING, David A. Orbe Indiano. De la monarquía católica a la republica criolla. México. FCE. 1991.
3. PEASE G.Y. Franklin. Las Crónicas y los Andes. FCE. 1995.
[1] ESPASA CALPE. Enciclopedia Universal Ilustrada. Europeo americana. 1981. Madrid – Barcelona.

Por: José Luis Igue

 

Este texto es de hace unos cinco o seis años. Salió en una columna que escribía para Perú Shimpo, el diario decano de la comunidad peruano-japonesa (y que debe de ser, después de El Comercio, el periódico de más antigua circulación en Lima).

Es una historia poco conocida e interesante. El tema es que he perdido todas las referencias bibliográficas; así que va con esa advertencia.

 

Usamah bin Laden no fue el primero en atacar el suelo continental estadounidense. Durante la Segunda Guerra Mundial, los japoneses diseñaron una ingeniosa técnica para lanzar ‘misiles’ transoceánicos hacia la costa oeste norteamericana, lo cual se hizo con métodos, digamos, artesanales. Todo comenzó en abril de 1942, cuando luego del atrevido bombardeo sobre Tokio del general Doolittle, los militares nipones se habían quedado, como se dice, picones. Entonces emprendieron por dos años un proyecto secreto para encontrar la forma de tomar represalias y, en cordial reciprocidad, bombardear a los enemigos de al frente. ¡Menuda labor! Ni en el peor de los supuestos se pensaba en llegar a Norteamérica con fuerzas aeronavales, menos tras la reciente derrota en la batalla del Mar del Coral. El camino debía ser otro. El general Kusaba, encargado del proyecto, pronto demostraría sus dotes de mago.

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Dos años después, en 1944, el destino parecía haber mostrado ya las últimas cartas. Tras recuperar Guadalcanal, Guam y parte de las Filipinas, los estadounidenses se sentían más que nunca invencibles. Para noviembre, las superfortalezas volantes B-29 comenzaban a bombardear regularmente Tokio.

Sin embargo, por esos mismos días, cosas extrañas ocurrían en suelo americano. Por ejemplo, en Oregón, un grupo de niños se acerca a un aparato desconocido. Este explosiona al instante: seis muertos. En Montana, tierra adentro, se reporta un artefacto volador completamente quemado. En el cielo se veían fogonazos.

Si bien el asunto fue inicialmente todo un enigma, hacia mediados de diciembre los técnicos del ejército norteamericano ya lo habían descifrado, e hidalgamente tuvieron que reconocer el ingenio de sus creadores. A ello contribuyó el rescate de varios de estos aparatos intactos, tanto en tierra como en el mar.

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Sucede que Kusaba y su equipo habían encontrado la manera de hacer llegar las bombas a Estados Unidos. En el Pacífico, a una altura aproximada de 10.000 metros, existen corrientes de aire dominantes que marchan hacia el este a una velocidad de 150 a 300 km/h. Los japoneses construyeron y soltaron unos 9.000 globos de gas que eran capaces de utilizar esta fuerza aerodinámica. Se calcula que un 10% logró ‘cruzar el charco’, cayendo en zonas que van desde Alaska a México. Los globos –de unos diez metros de diámetro– portaban un complejo mecanismo de lastres y contrapesos, que aseguraba el vuelo entre los 9.300 y 11.000 metros de altitud. Con cada envío, los japoneses colocaban aparatos de radio en uno de los globos, para conocer los progresos de la ‘flota’ a través del océano. Cada globo cargaba por lo menos con una bomba incendiaria, y el resto eran de fragmentación.

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Génesis y apocalipsis de la Guerra del Pacífico. Izquierda: Hundimiento del USS Arizona en Pearl Harbor (7/12/1941). Debajo: La bomba atómica vista desde el cielo de Hiroshima (6/8/1945).

 

 

 

 

 

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La preocupación del general Wilbur, responsable de la defensa frente a estos gaseosos invasores, era que los globos llegasen –como estaba previsto– a los grandes bosques del Oeste estadounidense. Las bombas explosivas no eran de consideración. Pero sí las incendiarias, y sobre todo ante la urgente necesidad bélica de madera. Afortunadamente (para los norteamericanos), los envíos sólo se produjeron durante el invierno y, súbitamente, dejaron de realizarse en abril de 1945, justo cuando habían alcanzado su punto más álgido. De haber continuado en la seca temporada veraniega, los daños habrían sido cuantiosos. Por otro lado, se temía que los globos pudieran cargar con agentes bacteriológicos, ya sean epidémicos o epizoóticos.

Para enfrentar el problema, se organizaron comandos conjuntos de paracaidistas, guardabosques y bomberos. Sin embargo, era obvio que muchos globos caerían sin ser detectados temporalmente. Se procedió entonces a movilizar a los funcionarios de sanidad, a los universitarios y veterinarios de la zona, a realizar campañas informativas de descontaminación y a construir depósitos en donde se pudiera almacenar el supuesto contrabando biológico. Asimismo, se acordó con la prensa una censura voluntaria, para que el Imperio Japonés no se enterara de los progresos de su ‘División Gasífera’. Dicha decisión no fue tomada con facilidad, ya que impediría informar al propio pueblo del peligro de los globos. Así, por ignorancia, murieron por ejemplo los niños de Oregón. No obstante, el asunto fue resuelto mayormente con eficiencia. La información pudo ser transmitida con amplitud ya que el Alto Mando contó con la colaboración oportuna de las autoridades locales: maestros, policías, guardabosques.

Sorpresivamente, a fines de abril los globos desaparecieron del firmamento. Nunca más se avistó su presencia. Como al inicio de los sucesos, el caso volvía a ser todo un enigma.

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Años después, el general Wilbur pudo encontrarse en Japón con su colega Kusaba. Este le contó que en Japón se supo del aterrizaje inicial en Montana. Pero luego, el silencio de la prensa americana hizo que sus superiores creyeran en la posibilidad de un fracaso. Finalmente, se hartaron de Kusaba y el proyecto fue desestimado. A fines de abril recibió la siguiente orden del Estado Mayor Imperial: “Sus globos no llegaron a América. Si hubiesen llegado, los periódicos hablarían de ello. Los norteamericanos no podrían estarse callados tanto tiempo”.

CONVOCATORIA

SEMINARIO INTERNACIONAL: “MEMORIA, GÉNERO Y ETNICIDAD EN LOS ANDES”

El Centro de Estudios Históricos Regionales de Ayacucho (CEHRA), con ocasión del VI aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), está realizando los días 03, 04, 05 y 06 de agosto del 2009 en la ciudad de Ayacucho el Seminario Internacional: “Memoria, género y etnicidad en los Andes”. Este evento buscará reflexionar teórica y metodológicamente estos tres ejes de análisis para así repensar las aproximaciones al tema del Sasachakuy Tiempo o violencia política que asoló al país en las dos últimas décadas del siglo pasado. Con esta finalidad, el evento contará con la participación de destacad@s académic@s nacionales y extranjer@s y jóvenes investigador@s, quienes abordarán desde una perspectiva comparativa e interdisciplinaria los temas en cuestión.

En ese sentido, el CEHRA hace extensiva la invitación a investigador@s, activistas e interesados a presentar sus ponencias vinculados a los ejes temáticos que aborda el Seminario. El plazo límite de recepción de los trabajos será hasta el 30 de junio, y el 10 de julio se harán las notificaciones de aceptación de las ponencias para su exposición en el evento.

RECOMENDACIONES:

Los trabajos tendrán una extensión máxima de 10 páginas (incluye imágenes, notas y bibliografía), en formato Word, espacio y medio (1,5), times new roman 12 puntos y acompañado de un resumen (100 palabras). Los ponentes dispondrán de 20 minutos (por confirmar) para la exposición de sus trabajos. Las ponencias deberán acompañarse del curriculum vitae sintético con los datos del (la) autor(a). Los trabajos aprobados por el comité evaluador formarán parte de la memoria electrónica del seminario. Las consultas y envío de los trabajos al: cehraperu@gmail.com

EL DOLOR AMERICANO. LITERATURA Y PERIODISMO EN GAMALIEL CHURATA

de Guissela Gonzales Fernández

comentarios:

Ladislao Landa (antropologo UNMSM)

Dorián Espezua ( docente de literatura y escritor UNMSM)

Hildebrando Pérez (catedrático y poeta UNMSM)

El evento se desarrollará el próximo viernes 19 de junio a las 8:00 p.m. en el Centro Cultural España (Natalio Sánchez 181 Santa Beatriz.

El dolor americano. Literatura y periodismo en Gamaliel Churata, es el producto de una investigación minuciosa y de una paciente sistematización de textos desconocidos o muy poco difundidos del escritor de origen puneño Gamaliel Churata (Arturo Peralta Miranda 1897-1969).

El texto, que recopila artículos de Gamaliel Churata publicados en diversos diarios y revistas bolivianos y peruanos, constituye el rescate académico de este escritor que durante tanto tiempo fue ignorado por la crítica oficial.

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